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Vacunas y chips

julio 4, 2020

Dos cosas que a menudo se confunden son el escepticismo científico y el negacionismo.

El escepticismo científico concuerda con la etimología de la palabra escéptico, que procede del griego skeptikós (“el que examina”). El escepticismo científico es parte del método científico y cuestiona la veracidad de las afirmaciones que carecen de una prueba empírica suficiente.

Es erróneo llamar escépticos a quienes negaban (o aún siguen negando) la teoría de la evolución, que la edad del planeta Tierra es de unos 4.500 millones de años y no de 6.000 años, o que el ser humano es un animal aparecido por azar y no una criatura diseñada a medida por un tal Dios con una finalidad universal y trascendente. Estos no son escépticos, sino negacionistas.

Todo esto viene a cuento de quienes se consideran escépticos por no creer en el discurso oficial sobre la epidemia causada por el SARS-CoV-2 (coloquialmente coronavirus, pero prefiero distinguirlo ya que hay muchos otros coronavirus, como el que causa el resfriado común.

Desde luego, yo tampoco me creo mucha de la comunicación oficial sobre el SARS-CoV-2 y la epidemia causada. Múltiples errores, más contradicciones aún, mentiras descaradas, ocultación de datos, tergiversación de la información, transmisión consciente de información parcial, fomento estudiado de la paranoia cuando conviene y mensajes tranquilizadores cuando conviene lo contrario… Todo esto ha contribuido a que la credibilidad del discurso oficial sobre el virus y la epidemia sea cercana a nula.

Podemos preguntarnos muchas cosas: El virus proviene realmente de un mercado chino o es producto de una experimentación que se ha descontrolado? O, peor aún, es un arma biológica (en las que todos sabemos que las grandes potencias están trabajando, aunque estén prohibidas por tratados internacionales)? Se han manejado desde el Poder los medios de comunicación para instilar el miedo en la población y hacerla más susceptible a la manipulación? Se ha aprovechado el parón económico para dar una nueva vuelta de tuerca al modelo económico en el que los pobres viven de una forma cada vez más precaria y los ricos cuentan cada vez con más ayudas del Estado? Se ha producido, de forma consciente, una eliminación “eugenésica” de la población más anciana?

Es absolutamente razonable tener éstas y muchas otras dudas, en vista de la nula transparencia y las numerosas contradicciones en la información suministrada por todos los Gobiernos.

Lo que ya me parece menos razonable es creer que ha quedado al descubierto una conspiración a nivel mundial basada en las siguientes premisas:

  • Se hace creer a la población que existe un virus peligroso y mortal en muchos casos.
  • Se envía un mensaje constante y se toman unas medidas drásticas con el fin de aterrorizar a la población.
  • Se ofrece una vacuna contra el virus que la población, aterrorizada, aceptará no sólo con facilidad, sino con un entusiasmo desesperado.
  • Con la vacuna se inserta un chip a los inocentes ciudadanos.
  • Simultáneamente, se pone en marcha la red de comunicaciones 5G, la cual activa el chip introducido y pone a todos los vacunados bajo el control de no se sabe muy bien qué Poder.

Esta es la versión más sencilla; hay otras que rizan más el rizo mezclando conceptos pseudocientíficos y religiosos. Pero ésas se descalifican solas.

Por qué entiendo que esta teoría no es propia de personas escépticas sino de negacionistas (o, utilizando un término tal vez más agresivo, conspiranoicos)? Podría extenderme en argumentos y citaciones, pero voy a intentar ser lo más breve posible indicando los fallos que encuentro en esa teoría:

1. Introducir un chip en el cuerpo no es tan fácil como parece. Aunque se han hecho grandes avances en la miniaturización, el tamaño de un chip que entra al torrente sanguíneo es lo suficientemente grande para ser detectado por las células del sistema inmunitario como los macrófagos que, en primera instancia, lo fagocitarán, inflamarán la zona o producirán hemostasia.

2. Aunque los constructores del chip lo sepan construir de forma que evite o engañe a los macrófagos, su supuesta actividad de control debería ejercerse desde las estructuras cerebrales del sistema límbico (amígdala, hipotálamo, hipocampo, etc.), lo que implica que la corriente sanguínea lo conduzca al cerebro y no a cualquier otra parte, como un músculo, un riñón, el hígado o los ovarios).

3. Supongamos que el chip es autopropulsado (?) y guiado de tal forma que termina en la parte del cerebro adecuada. Aquí surgen otra serie de problemas:

4. En realidad, hoy en día, se tiene un enorme desconocimiento sobre el funcionamiento del cerebro y, en concreto, sobre el funcionamiento del sistema límbico, sus importantísimas interacciones con el sistema endocrino y sus relaciones con el sistema nervioso periférico. Con este desconocimiento, cómo va a ser posible controlar en remoto (individuo a individuo) las respuestas emocionales de cada uno? Y conste que estoy hablando de las reacciones emocionales, que son mucho más sencillas que la conciencia. No sé si los propugnadores de esta teoría pretenden que el control será a nivel de las emociones o a nivel del pensamiento consciente, pero esta segunda opción ya es de ciencia ficción muy avanzada.

5. Aun en el caso de que se consigan dominar las emociones primarias (que es un mecanismo de control más sencillo, pero, aun así, imposible con un chip al nivel de los conocimientos actuales sobre el cerebro), lo que vamos a poder generar son sensaciones puntuales de miedo, pánico, ira, placer… Para qué vale eso? El miedo por sí mismo, en un momento aleatorio o definido, qué ventaja ofrece al Poder? O el placer? Tiene que ser un miedo a algo o un placer ante algo y eso no es factible si no sabes qué está enfrentando cada individuo en un momento concreto.

Es mucho más fácil (y barato, atención) crear un miedo colectivo a un fantasma al que se recurre sistemáticamente y de forma manipuladora, como lo demuestran las campañas colectivas de miedo al “terrorismo islámico” o, ahora mismo, a la “pandemia”.

Para qué complicarse la vida cuando se ha demostrado que los medios actuales de creación de estados mentales son tremendamente eficaces? No cree la gente que vive en un sistema político donde su opinión es clave y la demuestra mediante el voto? No cree la gente que los explotadores son benéficos “emprendedores” que sólo buscan generar riqueza y puestos de trabajo con su sacrificio? No cree la gente que el doctor Simón es un genio de la Naturaleza equivalente a Bohr o Einstein? No se ha quedado la gente encerrada en casa durante tres meses instigada sólo desde los medios de comunicación?

6. Respecto al control de la ubicación, eso ya lo tienen mediante los teléfonos móviles (que tenemos encendidos todo el día). A nivel de movimiento de masas, que es lo que les interesa, ya lo analizan empresas y Gobiernos. A nivel de movimiento individual, es igual de fácil y, por cuestiones de practicidad, se realiza sólo sobre algunos individuos de los que es evidente que representan algún tipo de molestia para el Sistema.

6. Para temas más complejos, como la promoción, selección y compra de productos, en realidad no les interesa actuar sobre el individuo. Apple no necesita convencer a cada pijo o pretencioso, uno a uno, de que se compre el último modelo de iPhone. Le basta con anunciarlo profusamente y el día de su salida al mercado, millones de personas en todo el mundo se ponen en cola delante de las tiendas Apple. Todos sabemos lo de los anuncios segmentados (“personalizados”) que nos salen en función de nuestras búsquedas o actividades en Internet. En realidad, alguien les hace el menor caso? Yo busco un hotel en Valencia y me salen, durante los siguientes días, en la derecha de la pantalla, anuncios sobre hoteles en Valencia. Hace eso que, si ya he reservado el hotel, reserve otro? O que, si no lo he reservado, cambie de opinión y lo reserve?

Realmente, el poder de convicción lo tiene los medios de masas, y los capitalistas han entendido que es mucho más rentable la inversión en crear una demanda colectiva de un producto, que la relación entre el coste y los resultados de campañas para crear “necesidades” individuales.

En resumen, de qué control estamos hablando? Control ideológico desde el Sistema y sus Gobiernos? Ya lo tienen. Control individual de nuestros hábitos consumidores? No les interesa; es mucho mejor el control masivo. Control de nuestra ubicación? Ya lo tienen. Control de nuestros pensamientos? A nivel general, ya lo tienen; a nivel individual, eso está a siglos de distancia.

Concluyo: las medidas de control actuales son super eficientes para el Sistema y no sé qué mejoras o qué tipo de “control” no existente, podría justificar el inmenso coste de esta supuesta campaña para inocularnos un chip. El que no se quiera vacuna, que no se vacune, pero no me cuenten historias abracadabrantes, que para eso ya tenemos a los Gobiernos, las Instituciones y sus medios de propaganda.

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2 comentarios
  1. Esther Guerrero permalink

    Aunque es predicar en el desierto, porque yo he intentado convencer a los conspiranoicas de la falta de sentido de sus ideas, me parece una excelente exposición de hechos
    De hecho creo que ,con tu permiso ,te voy a “robar “argumentos cuando hable con gente de este tipo
    Gracias

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